martes, 30 de enero de 2018

Joyas de la Iglesia San Martín de Abaurrea Baja, Abaurrepea, Valle de Aezkoa.


Aquí una pequeña entrada que tenía pendiente desde otoño del 2017.. sobre las joyas que tiene el interior de la iglesia San Martín de Unx deAbaurrea Baja. Pensaba titularla "Inventario de pedrolos chulos de la iglesia San Martín de Unx, Abaurrea Baja"




Cómo viene siendo costumbre, las descripciones de esta iglesia son sesgadas y se limitan a describirlas sobre “plano”, esto es, sin desplazarse al lugar. Así en el Atlas del Patrimonio Historico Cultural nos dice:

Construcción gótica del siglo XIV con ampliaciones posteriores.

Presenta planta de nave única de tres tramos desiguales más cabecera pentagonal. En el tramo anterior a ésta se abre una capilla lateral por el lado del Evangelio, construida hacia 1590. La nave se cubre con una bóveda muy apuntada de crucería simple, mientras que la cabecera lo hace con bóveda de paños y la capilla lateral con bóveda de terceletes. El coro de estilo gótico flamígero consagrado en 1511 se sitúa a los pies de la nave, sobre un arco escarzano, con decoración de formas circulares perforadas con tracería tardogótica, en balaustrada y escalera. La sacristía se adosa a la cabecera por el lado del Evangelio y corresponde a finales del siglo XVI, con reformas en el XVIII.

Al exterior, muros de sillería con recrecimiento aparente y tejado moderno. La puerta consiste en un arco apuntado gótico con cuatro arquivoltas que apoyan en columnillas con basa poligonal y capiteles de hojarasca gótica. La torre, reducida a un cuerpo de campanas con tejado piramidal, se levanta sobre el tramo de los pies de la nave, según la tipología medieval.
Se accede al presbiterio por una reja gótica de principios del siglo XVI que apoya en un pedestal de piedra con motivos del gótico final. Preside el presbiterio un retablo mayor de estilo romanista y arquitectura clasicista, realizado a partir de 1611, con policromía neoclásica de finales del siglo XVIII o principios del XIX. El retablo destaca más por su arquitectura que por su escultura de bulto o relieves. Los paños laterales del presbiterio están ocupados por dos pequeños retablos neoclásicos bajo la advocación de San José y de San Francisco Javier, con policromía imitando mármoles de la época.


La capilla lateral se protege con una reja gótica de principios del siglo XVI. Su interior cobija un Cristo Crucificado, romanista de principios del siglo XVII. Las tallas sedentes renacentistas de la Magdalena y la Virgen con el Niño corresponden al segundo tercio del siglo XVI. 
En el sotocoro se encuentra una pila bautismal de piedra. El púlpito se fecha en 1752 y la sillería y el facistol del coro son barrocos, también del siglo XVIII.

En la sacristía se custodian algunas piezas de orfebrería, entre las que destaca una importante cruz procesional de plata punzonada en Pamplona, de estructura gótica con rasgos hispanoflamencos en las figuras, de finales del siglo XV o principios del XVI. Otras piezas incluyen: juego de crismeras de plata, neoclásicas de principios del siglo XIX; hostiario barroco de plata; incensario de plata de hacia 1722; ostensorio barroco del último tercio del siglo XVIII; y naveta barroca de plata de la primera mitad del siglo XVIII.

Han desaparecido las ermitas de N.S. de la Asunción y de Santa Engracia, cuyas imágenes pueden verse en la parroquia. Se decía antiguamente que las brujas de la zona se reunían en la ermita de Santa Engracia.



El catálogo monumental de Navarra detalla más sobre los tesoros que encontraremos y nos dice:

 Emplazada ligeramente en alto se localiza esta iglesia gótica del siglo XIV con ampliaciones posteriores. Presenta una sola nave de tres tramos desiguales coronada por cabecera pentagonal. A la altura del crucero por el lado del Evangelio se abre una capilla lateral rectangular, que según los datos documentales la hicieron en torno a 1590 los canteros Martín de Urrutia y su hijo Joanes, quienes también contrataron la sacristía. (A.D Pamplona. Garro c/157 nº6) . La capilla se cubre con bóveda de terceletes y claves con el anagrama de Cristo en letras góticas, cruz florenzada y los anagramas IXS/INRI. Apoya la cubierta en ménsulas con bolas y se abre a la nave a traves de un arco escarzano moldurado sobre pilares con capiteles corridos lisos y basas poligonares. La nave de la iglesia está cubierta por una bóveda muy apuntada, con nervios de sección cuadrada, formando una crucería simple mientras que la capilla mayor lo hace con una bóveda de paños, contrinuyendo al enriquecimiento del conjunto la decoración de las claves repartidas en los tramos y en los fajones que los separan. 




Las claves desde la cabecera al coro representan el Agnus Dei, flores, águila con filacteria, y otra perdida. La cubierta apoya en pilares pentagonales suspendidos sobre ménsulas decoradas y capiteles de remate. Las ménsulas figuran un personaje sobre animal, dos animales con cabeza común, una figura acurrucada, otra con tres cabezas, la central masculina y las laterales femeninas. Finalmente, el tramo del coro de un gótico más avanzado , ya del SXVI, apoya directamente en ménsulas molduradas. 




A los pies se levanta un decorativo coro de estilo gótico flamígero que debe corresponder a la consagración ya citada de 1511. Apoya en un arco escarzano muy moldurado, que a su vez descansa en pilares con baquetones con basas y capiteles poligonales. La bóveda del sotocoro es estrellada con los nervios que se parten en ménsulas con bolas y claves decoradas con motivos alusivos a la Pasión, la central con el anagrama de Cristo y las secundarias con las iniciales - XPS, INRI- corona de espinas y cruz florenzada, los mismos motivos que aparecen en la capilla lateral. Sobre el coro se alza un hermoso antepecho en el que se suceden círculos de tracería flamígera separados por pilastrillas, coronados por un friso con bolas y tres escudos, el de Navarra flanqueado por el del valle y otro liso. 



Se prolonga esta balaustrada en otra que actúa de barandilla de la escalera que sube al coro arrancando de un pilar poligonal con arcos conopiales en los frentes. Repite la misma decoración de formas circulares perforadas con tracería tardogótica y una gruesa moldura en zig-zag con bolas a manera de basamento.




La sacristía de planta cuadrada se adosa a la cabecera por el lado del Evangelio y aunque se documenta a finales del siglo XVI la construcción de una sacristía, debió sufrir alguna reforma en el XVIII a juzgar por la fecha 1776, esculpida en la clave del arco de entrada, éste es de tipo escarzano con el escudo de la Aézcoa. 


Los exteriores forman un homogéneo bloque, muy proporcionado, de sillería, reforzado por el lado de la Epístola y cabecera por dobles contrafuertes escalonados. El edificio parece que sufrió un recrecimiento, según indica el cambio de sillar. El tejado es moderno y apoya en canes lisos medievales. En el paño central del ábside se abría un gran ventanal apuntado hoy ciego, y otro recto en el paño de los pies. La puerta, de esquema gótico, se abre en el lado de la Epístola con arco apuntado con cuatro arquivoltas que apoyan en otras tantas columnillas, con basa poligonal y capitel de hojarasca gótica, de ruda ejecución. 
Sobre el coro se levanta la torre, reducida al cuerpo de campanas cubierta con tejado piramidal. 



En el sotocoro se localiza la pila bautismal de piedra, con taza lisa y soporte de pilar poligonal decorado en la parte superior con motivos toscos. A continuación se abre la capilla con una reja gotica de comienzos del siglo XVI, coronada por una cruz en el centro y a sus lados remates con florones y lises alternados. Su interior cobija un crucificado muerto de tamaño mayor que el natural, romanista de comienzos del siglo XVII, con la musculatura muy marcada, la cabeza caída sobre el pecho y el paño de pureza muy elaborado. En el muro frontal de la capilla se venera a la Magdalena y a la Virgen con el Niño, tallas sedentes del segundo tercio del S. XVI de estilo renacentista, no faltas de elegancia, aunque desvirtuadas por su mal estado de conservación. 

Al presbiterio se accede por una reja gótica de comienzos del S. XVI, con el remate más complicado que la de la capilla, aunque también con Cruz, florones y lises. La reja apoya en un pedestal de piedra con motivos del gótico final. 
El paño lateral lo ocupa un pequeño retablo neoclásico dedicado a San José, con cuerpo resuelto en hornacina entre columnas de capitel compuesto y ático recto entre floreros. La policromía imitando mármoles es de la época. El titular es una talla barroca , popular, mientras que la Virgen con el Niño del ático es contemporánea de las imagenes de la capilla, es decir, del segundo tercio del siglo XVI. 

Preside el templo un retablo de estilo romanista realizado a partir de 1611 por el ensamblador Juan de la Hera y el escultor Gaspar Ramos, pertenecientes al taller de Sangüesa. Presenta una arquitectura clasicista, con banco, dos cuerpos de tres calles y ático triple. Dividen las calles columnas dobles de fuste acanalado y capitel dórico en el primer cuerpo y jónico en el segundo. Potencian la calle central la sucesión de frontones triangulares, que coronan los distintos cuerpos. El retablo alberga relieves y tallas, éstas ocupan la calle central y los nichos del ático. En el banco se suceden las escenas de la flagelación y Cristo con la cruz a cuestas entre los Evangelistas: escenas de la Pasión vuelven a aparecer en el primer cuerpo con la Oración en el Huerto y el Descendimiento. Sirven de pedestal al segundo cuerpo de los Padres de la Iglesia que tienen su correspondencia en el ático con las Virtudes. El segundo cuerpo se dedica al santo titular, con escenas de su vida, el santo bautizando y partiendo la capa que centran la talla principal, San Martín de pie, revestido de obispo. En el ático se alza el Calvario -el San Juan está en la sacristía- entre un santo obispo y San Antón. Sobre el sagrario apoya un expositor abierto, formado por columnas de fuste liso y capitel compuesto más frontón curvo de remate. 
La policromía del retablo es neoclásica. Artísticamente la concepción arquitectónica es de resultados más aceptables que la escultura, la cual se puede considerar una obra de segundo orden dentro de la producción de Gaspar Ramos o con una importante intervención del taller. 

Frente al retablo de San José y compañero del mismo, está el de San Francisco Javier, representado por una talla barroca popular, la santa Bárbara del ático se relaciona con las otras esculturas del segundo tercio del siglo XVI ya mencionadas. 

El púlpito al lado de la Epístola, aunque decorado con motivos serlianos, se fecha en 1752. 

Tanto la sillería como el fascitol del coro son barrocos del S.XVIII.


   Cuando, este verano, leo que hay (cómo en otros pueblos de la Aezkoa) una estela guardada, bajo a fotografiarla, nerviosa, pues la alcaldesa y guarda de la iglesia, FeligresAlcaldesa me había confirmado esa información diciéndome  que había más de una estela ahí guardada por teléfono. ¡Qué nervios! ¿sería un Ihs? ¿un calvario? ¿una pentalfa con bolitas? ¿sería de oficio? ¿antropomorfos? ¿epigrafiada? ¿de borde trabajado? ¡Qué nervios!

Lo que no esperaba era encontrarme con el interior de la iglesia de San Martín de Unx.

Una auténtica maravilla.

Una joya.

Los interiores de iglesia más antiguos de El Valle Aezkoa.

Quizás, en origen, la iglesia más antigua de El Valle Aezkoa.

Una auténtica pasada.



Conserva el coro, el púlpito, unos frescos viejunos.. y tiene un montón de claves preciosas, y diferentes “ménsulas” o piedras de esas trabajadas en las que se apoyan los arcos.

En este tipo de piedras creía haber visto de todo: gente cagando, sirenas de dos colas, dragones, demonios, peleas de caballeros, pasajes de la biblia, peces, basiliscos, partos, músicos, canteros, arquitectos, banqueros, santos…

Este tipo de representaciones muchas veces servían al párroco o al cura de apoyo gráfico en los sermones. Si se hablaba de la lujuria podía señalar a la sirena de dos colas o a la mujer loca abierta de piernas y estirándose el pelo.. si se hablaba de los demonios y los males podía señalar a ese demonio tan feo.

En la iglesia de Abaurrea Baja vi lo que yo llamo “caganets” (gente cagando).




Pero también teníamos una con tres cabezas.



Como podemos ver, cada cabeza tiene lleva un gorrico, lo que hoy llamaríamos “tocado vasco”, que no deja de ser un gorrico.
Apostaría a que son dos mujeres y un hombre..
Cada una con su gorrico.



Estos tocados vascos son muy comunes y variados por toda Euskal Herria. En el S.XVIII fueron prohibidos por la inquisición pero hasta entonces cada región había desarrollado sus gamas de sombreros y tocados. Servían para distinguirse geográficamente pero también para indicar un estatus social y estado civil. Existe muchísima documentación sobre estos tocados pero yo, antes de buscar en esa documentación preferí acercarme al Museo de San Telmo en el que hay una bonita colección.



El sábado me acerqué al JantziarenZentroa de Rentería (Orereta – Errentería) Guipúzcoa y encontré más información sobre cómo se elaboraban estos tocados y sus variedades geográficas.

estupenda exposición de tocados vascos en Jantziaren Zentroa de Rentería (c/Kapitanea)


Mirad que sencillitas vestían las mujeres en Roncesvalles (Orreaga).



Igual que pasa con el interior de las iglesias Aezkoanas, tampoco encontramos mucha información sobre estos tocados (por ahora). Los únicos “sombrero/gorro/capucha” que nos han llegado hasta nuestros días serían el kapusai y gorrico de mozo soltero. 



Ninguna de las 3 caras tiene gesto enfadado ni desafiante. Son expresiones neutras, No parecen seres exóticos, más bien parece una representación de tres vecinos que bien podrían ilustrar gráficamente sermones sobre la moral en el matrimonio, o el adulterio, o relaciones entre los hermanos y demás familia.


Además del coro, las claves, elementos de hierro y madera antiquísimos, los frescos y los capiteles, en la sacristía encontramos 3 piedras descontextualizadas. 2 de ellas son estelas discoideas y la otra es una pieza rectangular con labra en sus caras anterior, posterior y lateral.

Estelas de la sacristía de Abaurrea Baja

La historia de las estelas es sencilla: Fueron encontradas en el cementerio y se guardaron en la sacristía, una de ellas se colocó en la piedra del pórtico exterior de la iglesia y recientemente se encementó. Esta estela del exterior fue estudiada y recogida por R.M Urrutia.

Estela estudiada por R.M Urrutia, encementada, en el exterior de la Iglesia San Martín de Abaurrea Baja.

La piedra cuadrangular tiene más misterio… ¿Será una pieza procedente de las Ermitas desaparecidas? ¿Será un brazo de crucero? ¿Será parte de una estela?




Pues eso, que tenemos una auténtica joya. 

Que esa iglesia es uno de los mayores tesoros que tenemos en el Valle de Aezkoa. :) 



Si quieres visitar la iglesia de San Martín fuera de los horarios de servicios religiosos puedes contactar conmigo o con las chicas de Agrozubialde

¡Un saludo! 


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